La guerra y el sacrificio en los mexicas
La guerra y el sacrificio en los mexicas
La guerra y la religión tuvieron tal importancia para los mexicas, que prácticamente toda su vida giraba alrededor de ellas. De tal modo que una de las manifestaciones religiosas más relevantes fue el sacrificio de seres humanos, cuya finalidad era alimentar a los dioses y mantener la estabilidad del Universo.
Sacrificar consistió en matar a un animal o a un ser humano en un ritual y ofrecerlo a un dios con el fin de recibir un beneficio. Esta característica religiosa supeditó la guerra a estas necesidades. Como los mexicas y tezcocanos tenían un calendario según el cual el año constaba de 18 meses de 20 días y en cada veintena debía celebrarse una fiesta con sacrificios humanos, era necesario asegurar el abastecimiento oportuno de víctimas, por lo general presos en campaña y éstas ya solo podían emprenderse con reinos alejados debido a que las comarcas cercanas ya habían sido conquistadas. Para evitar que no hubiera víctimas ni a tiempo, los señoríos de Huexotzinco, Cholula y Tlaxcallan llegaron un acuerdo con la triple alianza (México-Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan), mediante el cual se establecieron las guerras floridas (xochiyáoyotl). Durante las batallas no mataban a los enemigos, sino que los capturaban. Los prisioneros tomados en las guerras floridas eran ofrecidos a Huitzilopochtli.
Las guerras eran también una actividad esencial, ya que permitía la conquista de otras naciones para ampliar el territorio del imperio, los mexicas inculcaban en los hombres el espíritu guerrero desde la niñez, para lo que establecieron escuelas donde se les daba adiestramiento militar: el Calmécac y el Telpochcalli. La carrera militar les confería prestigio, pues cuando los guerreros capturaban el mayor número de víctimas para sacrificarlas, recibían grandes honores y tenían derecho a pertenecer, según el número de cautivos, a las órdenes militares de los Caballeros Águila o de los Caballeros Tigre y, en caso de grandes proezas, recibían concesiones de tierra o retribuciones especiales de su calpulli.
Figura 1. Caballero Águila
Respecto al sacrificio ritual, se llevaba a cabo de muy diversas maneras, la más común era tender a la víctima boca arriba sobre la piedra llamada de los sacrificios, y mientras cuatro sacerdotes lo sujetaban por las extremidades, otro le abría el pecho con un cuchillo de pedernal y le sacaba el corazón. Posteriormente, bajaban el cuerpo, que en ocasiones se comían, y se exhibía la cabeza en una estructura de madera llamada tzompantli.
Figura 2. Tzompantli.
También existía lo que los españoles denominaron sacrificio gladiatorio, que consistía en atar a la víctima a un temalácatl (disco de piedra), de modo que pudiera moverse para que, en una lucha desigual, peleara con armas de madera contra guerreros bien equipados.
Había otras formas de sacrificio, por ejemplo: la decapitación, el flechamiento, el ahogamiento, el enterramiento con vida y la perforación de la nariz.
A través de los mitos sagrados, se percibe la preocupación religiosa de los mexicas para explicar el porqué del sacrificio, un ejemplo es el siguiente:
Entonces, para resarcir a la Señora de la Tierra del daño enorme que los dioses le habían hecho, bajaron todos los demás a consolarla y darle dones. En recompensa le dieron que de sus carnes saliera cuanto el hombre necesita, para sustentarse y vivir sobre el mundo. Hicieron que sus cabellos se mudaran en hierbas, árboles y flores. Su piel quedó convertida en la grama de los prados y en las flores que la esmaltan. Sus ojos se transformaron en cuevas pequeñas, pozos y fuentes. Su boca, en cuevas enormes, su nariz en montes y valles. Ésta es aquella diosa que llora alguna vez por la noche, anhelando comer corazones de hombres y no quiere quedar en silencio en tanto que no se los dan, y no quiere producir frutos, si no es regada con sangre humana. (Garibay, 1994, p.2)
Figura 3. Extracción del corazón en un sacrifico dedicado al Sol.
Durante los sacrificios mexicas, que escenificaban el mito de la “guerra sagrada”, había dos tipos de víctimas:
- Los cautivos de guerra representaban a los mimixcoas y su sacrificio alimentaba a los dioses.
- Los esclavos o prisioneros excepcionales representaban a los dioses y los personajes que encarnaban dependía de sus edades y género, como se muestra a continuación:
Niños | Tlaloques (pequeños dioses de la lluvia) |
Jóvenes | Dioses guerreros (como Huitzilopochtli o Tezcatlipoca) |
Mujeres jóvenes | Diosas del maíz |
Mujeres maduras | Toci (Diosa de la Tierra) |
Ancianos | Mictlantecuhtli (Dios del Inframundo) |
Los mexicas profesaban también la ofrenda-sacrificio del individuo, sin llegar a la pérdida de la vida, esto como analogía de los mitos creadores, en los cuales los dioses ofrecieron su sangre para dar vida a la humanidad. Este autosacrificio lo practicaban todo tipo de personas, quienes podían mutilarse y atravesarse partes del cuerpo con instrumentos agudos o cortantes; uno de sus objetivos era la penitencia previa a la guerra.
Fuentes
Garibay, A. (1994). Épica Náhuatl. Universidad Nacional Autónoma de México.
López, A. y López L. (2003). El sacrificio humano entre los mexicas. Revista Arqueología Mexicana. Raíces, 63, p. 24-33. http://www.mesoweb.com/es/articulos/sub/AM103.pdf
Olivier, G. (2010, 31 de enero). Sacrificio humano, mito y poder entre los mexicas. Letras Libres. http://www.letraslibres.com/mexico/revista/sacrificio-humano-mito-y-poder-entre-los-mexicas
Figuras
Figura 1. Huichol (2003). Caballero Águila en el Templo Mayor [Fotografía]. Wikimedia Commons, the free media repository https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Caballero_Aguila_en_el_Templo_Mayor.JPG
Figura 2. Raulhdxtrejo (2018). Tzompantli Detail [fotografía]. Wikimedia Commons, the free media repository https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Tzompantli_Detail.jpg
Figura 3. Rituales aztecas. (2017). [Imagen]. https://www.cultura-azteca.com/wp-content/uploads/2017/09/rituales-aztecas.jpg




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